Agresividad
Muchas veces escuchamos que además del maltrato físico existe el psicológico.
Pero qué es? Cómo lo reconozco? Cómo sé que lo que vivo es eso?Distinguir entre una discusión normal y una pelea o actitudes donde existe maltrato no es fácil.
Hay distintos grados de maltrato. Existen algunas señales con los que los puedo diferenciar y así frenar, poder defenderme, darme cuenta, revertir la situación, aprender de eso y que hay un límite que no permitiré que yo o que el otro pase nunca más. Y si la situación o la actitud nunca más se repite, me perdono y perdono al otro.
Pero qué pasa cuando hablamos de otro tipo de maltrato?
En este caso, el límite al que no debemos llegar es cuando se presentan críticas constantes, peleas hirientes, gritos, golpes al otro, a cosas o a la mesa, del susto que me genera a mi o a un tercero, rencores, recriminar situaciones pasadas, no escuchar, denigrar, minimizar, etc.
Como me doy cuenta antes de normalizar ciertas cosas que sé o intuyo, que no está bien?
Algunos indicios son:
- No le gusta o no toma en cuenta mi opinión.
- Me critica constantemente.
- Me insulta o encuentra muchos defectos en mí.
- Me maneja con el dinero.
- Excesivo control: dónde estoy, con quién, a qué hora vuelvo, en que estoy.
- No hay libertad en que me vista como quiero.
- No me valoran, ni a lo que hago, pienso o siento.
- Siempre hay problemas al sociabilizar o cuando estamos solos.
- Siento miedo.
El problema es que cuesta mucho salir de este tipo de relaciones, te enganchan desde tus carencias lo que hace que dependas emocionalmente del otro, que aceptes muchas cosas con tal de que el otro no se vaya, no te abandone, no te deje de amar.
En terapia trabajamos primero en darnos cuenta de lo que ocurre, ver si es reversible y si no, sanar las carencias que hacen que se necesite al otro. Y es necesario trabajar autoestima, autoapoyo, inseguridad, independencia, atreverse a pedir ayuda, generar redes de apoyo, aprender a poner límites firmes y claros, etc.