Terapia Crisis de Pánico

Terapia para las Crisis de Pánico

No es raro escuchar que alguien tiene o ha tenido estas crisis.

Se pueden llamar crisis de angustia o crisis de pánico, la diferencia es principalmente en que las crisis de angustia ocurren por lo general una sola vez y por un estímulo que lo provoca. En cambio las crisis de pánico son cuando ya han ocurrido más veces y casi siempre sin algo que las desate.

Hay enfermedades que pueden generar los mismos síntomas, por lo que antes de tomar medicamentos psiquiátricos para las crisis, es muy importante acudir a un médico que pueda realizar exámenes como pruebas tiroideas, electrocardiograma y electroencefalograma. Pero ya sea por enfermedad o sólo provocada por nuestra mente, lo ideal es ir a terapia para encontrar la causa, ya sea de haber enfermado o de estar sintiéndolas sin causa fisiológica.

Cómo reconocer o qué se siente estar en una crisis de pánico?

Se presentan varios de estos síntomas:

  • Dolor intenso en el pecho (se aprieta)
  • Dolor abdominal
  • Mareo o desestabilización
  • Miedo o pánico a morir
  • Falta de aire
  • Palpitaciones aceleradas
  • Sentimiento de pérdida de control
  • Visión borrosa
  • Transpiración fría
  • Temblores o tiritones

Lo que ocurre es que se siente mucha angustia en un momento determinado y repentino, acompañado de fuerte ansiedad, miedo o pánico, desesperación y sin necesidad de que algo lo desencadene.

Aparecen muchos síntomas físicos que agravan esta sensación y que asustan aún más: sentir dolor en el pecho y con el susto el corazón bombea más rápido, por lo que aumentan las palpitaciones, se respira más rápido y menos profundo por lo que se siente la falta de aire. El cuerpo acompaña estos comportamientos con sudoración fría, sobre todo en las manos y con todo eso comienzan los mareos, las náuseas, dolor de estómago, visión borrosa, entre otros. Todo esto va asustando aún más, la mente se bloquea y todo empeora. Es un círculo vicioso.

Puede ocurrir una vez en la vida, por alguna situación específica, sin razón o ser recurrentes, ya que el cuerpo necesita hacernos notar que algo en nuestra mente necesita de nuestra atención.

Estas crisis o manifestaciones nos muestran que hay temas que trabajar en nuestra psique, que necesitamos resolver antes de enfermarnos de algo mayor, somatizar (enfermar), como dolores crónicos, colon o incluso cáncer.

Por eso es tan importante que cuando sentimos angustia pedir ayuda, ojalá psicológica, para poder resolver a tiempo lo que la está provocando.

En terapia vamos a la raíz de lo que la está provocando y todo lo que ha repercutido en nuestra vida. Fortalecemos herramientas, conocemos mejor nuestras emociones y aprendemos de lo ocurrido, para que nunca más nos sintamos de esa manera.