Es una corriente psicológica moderna, dentro del humanismo, que se basa en que cada persona es única y tiene vivencias particulares. Todos somos capaces de autorregularnos, tomar conciencia, generar cambios, sanar y desde acá podemos guiar al paciente a que lo logre.
Nosotros vamos percibiendo, interpretando nuestro entorno y nuestro interior a través de distintos canales sensoriales y de la memoria (únicos) que van construyendo nuestra experiencia y formándonos, haciéndonos reaccionar de distintas maneras, de una manera propia, particular de cada individuo.
“El todo es más que la suma de sus partes”, por lo tanto es imposible suponer, que dos personas que han vivido lo mismo o que tienen los mismos genes van a percibir o reaccionar o vivenciar de la misma manera.
Esta corriente se enfoca en explicar, entender y abarcar, la manera particular que tiene cada persona de percibir lo que está sucediendo y tomar decisiones a partir de las “formas” que hemos creado y desde ahí encontrar los caminos necesarios, que nos lleven a soluciones, aprendizajes y crecimientos para cada uno.