Amor a Mí Mismo

Muchas veces decimos que SI nos amamos, pero realmente es así?

Qué necesito para amarme? Qué es lo que amo de mí? Qué valoro de mí? Me conozco realmente?

Muchas veces en nuestra historia nos han hecho daño y esto ha dejado marca y nos afecta en la actualidad a nuestro amor propio, autoimagen, autoconocimiento, en sentirnos bien, especiales, lleno de virtudes, suficientes.

Es necesario sanar esos dolores para poder sentirnos bien con nosotros mismos, ver la plenitud de nuestras cualidades, habilidades, de nuestro valor.

Si tengo una característica que no me gusta de mí, debo modificarla… primero entenderla, rescatar lo que me sirve de ella y modificar lo que no.

Por ejemplo, si soy una persona impulsiva y no me gusta eso de mí, ya que cometo muchos errores y hiero gente, hago cosas que no quiero. Hay una parte de esa impulsividad que si me sirve, por lo que no la he podido cambiar, como que me moviliza, me ayudas a poner límites, a cumplir metas. Si rescato esas habilidades, puedo eliminar las que no me acomodan. O si soy inseguro y no me gusta eso de mí, ya que me provoca indecisiones, no poder expresar lo que me ocurre, no poder poner límites, etc. hay una parte de esa inseguridad, que si me sirve, me cuida, me hace pensar antes de actuar, elegir mejor, pedir ayuda, aceptar cariño o preocupación de mi entorno.

En terapia trabajamos esas características y nos conocemos, para poder valorar cada una de las que tengo. Eliminar la parte que no me agrada y mantener la que me sirve.

El autoconocimiento es la base para poder amarnos y aceptarnos. Si siento que necesito un poco de ayuda u orientación, la terapia es la mejor y más rápida opción.

El tema “autoestima” es muy común en terapia, por lo que para los que aún no se animan a comenzar un proceso terapéutico en el que sanan desde la raíz los problemas, les dejo algunos tips de cómo aumentarla:

  • Deja de criticarte y encontrarte defectos, céntrate en las cualidades positivas.
  • Mímate, mereces premios y regalos, sólo por ser tú, porque eres buena persona.
  • Busca cosas que te hagan reír, estar de buen humor, es una gran ayuda para ver tus puntos positivos.
  • No escuches comentarios negativos, luego hablaremos de la ley del espejo.
  • Deja de compararte con otros estando en este período siempre perderás en eso.
  • Reconoce y valora tus habilidades, actitudes, cualidades y virtudes.
  • Arriésgate a tomar algunas decisiones, para que veas que eliges bien.
  • Fíjate en todos tus logros, desde los más pequeños hasta los más grandes éxitos.
  • Perdónate por los errores cometidos, ponte en el lugar de tu “yo” de ese momento y entiende de dónde vino eso.
  • Deja de culparte por sentirte así, por estar así y por tus problemas.
  • Piensa que diría de ti alguien que te quiere, lo que más le gusta y valora de ti.
  • Elimina de tu vocabulario todos los “debería”, “ser”, “hacer”.
  • No generalices, no “siempre”, no “nunca”.
  • Reconoce lo que físicamente te agrada de ti y lo que otros te han dicho que les gusta.
  • Por qué nos molestan tanto algunas características de la gente?.

La explicación está en la Ley del Espejo:

1° Ley: todo lo que me molesta, irrita, enoja o quiero cambiar de otros está dentro de mí.
2° Ley: todo lo que otro critica, juzga y combate en mí, si me molesta, lo tengo reprimido y debo trabajar en ello.

Y qué significa esto?.

Piensa en alguien que sin conocer (puede ser de la TV) te cae mal o te irrita algo de él. Te puedo afirmar que esa característica no la permites en ti. Por ejemplo: si lo que te molesta de X es que se vista victimiza, lo más probable es que esa característica tú no te la permitas. Si la trabaja en ti, la logras ocupar, ya sea en pedir ayuda, recibir cariños, mimos, etc. Te dejara de molestar en X.

Todas las características tienen pros y contras y debemos poder utilizarlas todas en algún momento que la necesitemos.

3° Ley: todo lo que otro crítica, juzga y combate en mí, si no me molesta, le pertenece a él.
4° Ley: todo lo que me gusta en el otro, amo en él, también está en mí. Reconozco mis virtudes en otros.

Por lo tanto, podemos afirmar que no es el otro el que me hiere. El otro sólo me muestra dónde estoy herido.

Entender esto ayuda para poder darnos cuentas de aquellas características en las que tenemos que trabajar. Podemos ver los problemas como fuente de aprendizaje, sanación, permitirnos nuevas cosas, actitudes, ampliar comportamientos y conocernos.

Hay cuatro situaciones:

  • Semejanza: reflejo de lo que te molesta de ti y no lo quieres ver.
  • Lo opuesto: lo que no soy, no me permito y no soporto en otros.
  • Lo que haces a otros y no quieres que te hagan.
  • Expectativas que no se cumplen, quiero controlar y cambiar al otro.