Pena, Rabia y Depresión
Qué es la PENA?
Sabes realmente qué es lo que sientes?
Normalmente confundimos la pena con la rabia y son emociones completamente distintas… Qué es y de qué sirve la pena?
Cuando un amigo tuyo muere y no te da pena de qué te das cuenta? Y si muere y te da mucha pena, de qué te das cuenta?
Ahhh eso es! De la importancia que tiene un otro o una situación para mí.
La pena es la emoción que nos muestra el valor del otro y que ya no estará más (no puede) y debemos hacer un proceso para aceptarlo y soltarlo.
Cuando hay algo que hacer o siento injusticia o siento impotencia... eso es RABIA.Y esa es la emoción de los límites!
Es aquello que necesitamos sentir cada vez que debemos defendernos, tanto a nosotros como a otros.
Es hasta donde le permito al otro que llegue, que me afecta, que siento como falta de respeto o como cercanía y también, cuánto me permito a mí con respecto a un otro. Es lo que debo sentir para saber que límite no debo cruzar y cual no dejaré que mi entorno cruce.
La rabia tiene mucha energía, mucha fuerza, por lo tanto, debemos resolverla de una manera asertiva para realmente sacarla de nuestro cuerpo y no enfermar o somatizar.
En terapia conocemos más sobre esto y vemos aquellas rabias que hemos acumulado en el tiempo y aquellas que sentimos de manera irracional, es decir, que no corresponde con el estímulo que lo está provocando.Y cuándo pensamos ya en una depresión… cuando andamos decaídos, sentimos tristeza, desánimo, cansancio, rabia, frustración, miedo, impotencia. No ves el fin de esto, no tienes energía, ni objetivos o metas futuras… podemos pensar en una DEPRESIÓN.
Muchas veces la asociamos sólo a la pena a una depresión pero casi siempre la emoción de base que más está presente es la rabia. Ya que es la que aparece al sentir impotencia, frustración o injusticia.
Y al tratar de sacar la pena y no detenernos a resolver esas rabias, no logramos sanar por completo, necesitamos ir más allá, trabajar todo lo que realmente la está provocando.
En terapia abarcamos ambas emociones y revisamos si hubiera más, para verlas también, como por ejemplo miedos, culpas, etc. Para poder resolver todo lo que lo provoca, reconocer cada emoción, aprender de ellas y resolverlas a modo de que, no nos sigan causando nunca más estos síntomas y los frenemos a tiempo si se vuelven a asomar.