Estrés

Es un sentimiento de agotamiento mental, de tensión física o emocional, que va generando que nos sintamos cansados, ansiosos, desesperados, irritables, con problemas de apetito, de sueño y sin ganas de hacer cosas.

El estrés puede provocarse por pensamientos o situaciones que produzcan frustración, rabia contenida, injusticia, nerviosos, inseguridad o inestabilidad por un tiempo prolongado. Por lo tanto necesitamos frenar estas situaciones o pensamientos, se deben resolver, buscar alternativas, fortalecer habilidades, sanar carencias, etc.

Para así tener toda nuestra energía, para poder realizar actividades que antes disfrutábamos, para poder generar buenas ideas, proyectos, metas y ponerlos en marcha, pensar positivo, motivarnos y tener la convicción de que podemos lograr todo lo que nos propongamos!

En terapia podemos trabajar cada uno de los elementos que disparan el estrés, de manera que podamos enfrentarnos a estas y otras situaciones, de una forma adecuada, cómoda y salir fortalecidos de cada una de nuestras experiencias.

Hay 2 tipos de estrés:

Estrés Agudo: dura poco tiempo, sucede cuando pasa algo fuerte o importante, un factor estresante en el momento. El cuerpo reacciona y se pone alerta, a la defensiva, libera hormonas para activar el cerebro y que el cuerpo se tense y aumente el pulso para poder resolver lo que esté sucediendo. Pero no sólo ocurre con cosas negativas, cuando pasamos por una emoción positiva relevante y sorpresiva, el cuerpo reacciona de la misma manera.

Estrés crónico: se llama así cuando dura más tiempo (semanas, meses…), no es sólo en el momento que ocurre la situación o pensamiento estresante, sino que se alarga, provocando mayores síntomas y normalmente es por problemas mayores como con una pareja, trabajo, dinero, hijos, etc. Y comenzamos a somatizar, es decir, a enfermar, a tener dolores crónicos, problemas de colon o más graves. A veces incluso nos acostumbramos a vivir con él, pero el cuerpo nos va indicando que eso no es bueno y que necesitamos hacer algo, ya que el cuerpo se mantiene alerta todo el tiempo, sube la presión arterial, puede aparecer diabetes, obesidad, depresión, ansiedad, problemas al corazón, alergias, problemas de memoria, sexuales, etc.

QUÉ ME AYUDA?

Por si aún no te animas a trabajarlo en una terapia, lo que puedes ir haciendo para controlar o bajar el estrés es:

  • Hacer ejercicio para aliviar la tensión corporal y despejar la mente.
  • Cuidar lo que comemos, ya que el estrés aumenta el apetito y afecta hormonalmente.
  • Dormir, no mucho ni poco, el cuerpo necesita descanso para reponerse.
  • Meditar o hacer actividades relajantes para ti (para cada uno puede ser algo diferente).
  • Realizar actividades que te motiven, tratar de distraerse y reír hace muy bien.