Existe la Media Naranja?

La respuesta rápidamente es NO!

Buscamos muchas veces, sobre todo en la adolescencia, a alguien que nos complemente, que complete lo que nos falta de manera romántica, creyendo que hay alguien que nos puede salvar y hacernos realmente felices.

Por qué no es bueno eso?

Porque cada persona debería ser una naranja completa (sana), encontrar a otra naranja que lo acompañe en su camino y que juntos sean muy felices. Pero que la felicidad de uno no dependa de si está o no con el otro.

Cuando nos “completamos” con el otro, lo que hay detrás de eso son nuestras CARENCIAS. Y si el otro se va, se lleva una parte de mí, quedo vacío, incompleto.

Por lo tanto, cuando yo estoy bien y sano, puedo encontrar a alguien que también lo esté y juntos nos potenciemos, crezcamos juntos, nos admiremos y podamos armar algo real, con bases sólidas y beneficiosas para ambos.

Desde ahí, las inseguridades y los problemas que eso conlleva se reducen al mínimo y la probabilidad de éxito aumenta al máximo.

Si siento que no estoy bien, que tengo carencias y que desde ahí me relaciono con mi entorno o con mis parejas, debo trabajarlo en mí, sanar y luego de eso encontrar a alguien que esté en mi misma sintonía, para juntos acompañarnos y armar algo real, bueno y duradero.