Muerte de un Ser Querido
Es normal que superar la muerte, es decir, que deje de doler tan fuerte cuando alguien muere, nos tome un tiempo.
Pero qué pasa cuando ese tiempo se alarga y al volver a pensar en eso, se me aprieta el pecho y me angustio?
Como explico en la nota de término de una relación, el duelo tiene distintas etapas que si la persona no las va viviendo y superando, necesita ir a terapia para que la acompañen en ese camino.
Primero cuesta mucho darse cuenta de qué es real, de que de verdad ya no veré más a esa persona, es decir está en negación, y debo aceptar que la otra persona ya no va a volver, y que necesito seguir viviendo, que el otro se sentiría muy mal si me viera así.
Luego viene la rabia, que es la emoción que nos da fuerza y energía, para ir superando esa situación. Puedo sentir rabia, impotencia, frustración y como la rabia es mucha fuerza y energía, me va impulsando a seguir avanzando en este camino.
Después aparece la negociación, que es el momento en el que veo lo que aprendí de esa persona, los buenos momentos, todo lo que crecí, gracias a haber estado con el otro, y que todo eso, nadie me lo quitará, siempre lo recordaré.
Y finalmente logró superar lo que sucedió, recuerdo con alegría de todo lo que esa persona me entregó y viceversa, y me quedo con todo mi crecimiento personal.