Término de una Relación

Cuando terminamos una relación, necesitamos hacer un duelo, tanto para lograr superar al otro, como para no arrastrar rabias o inseguridades a la siguiente relación y para abrirnos a algo nuevo y mejor.

El duelo tiene distintas etapas que si la persona no las va viviendo, necesita ir a terapia para que la acompañen en ese camino.

Primero cuesta mucho darse cuenta de que es real, de que eso pasó, que no va a volver, es decir, está en negación. Acá, debo pasar a entender que la otra persona, ya no va a volver y que si llegamos a retornar la relación, ésta no será la misma que teníamos, ya que algo la quebró. Debo ver que no es tan terrible, que puedo vivir sin el otro, que antes de esa persona yo estaba bien y que puedo volver a estar bien.

Luego viene la rabia, que es la emoción que nos da fuerza y energía, para ir superando esa situación. Puedo sentir rabia con algo específico, decepción, impotencia, repasar todo lo que podría haber hecho distinto, tanto yo como el otro. Y me agarro de la rabia para ir saliendo a delante e ir superándolo.

Después aparece la negociación, que es el momento en el que veo lo que aprendí de esa persona, los buenos momentos, todo lo que crecí gracias a haber estado con el otro y que todo eso, nadie me lo quitará.

Y finalmente logro superar lo que sucedió, me quedo con los lindos recuerdos y con todo mi crecimiento personal. Y veo que realmente no arrastre inseguridad o resentimientos, que luego llevaré a una nueva relación.

Cuando ese proceso se extiende o la persona se queda estancada en una etapa, necesita ayuda oterapéutica para poder salir de ese duelo de una manera sana y fortalecido.